viernes, 5 de diciembre de 2008

El Santo Grial

Hoy nos disponemos a hablar de un tema conocido por muchos, pero del que muy pocos se ponen de acuerdo, no de sus características o vivencias sino de su misma esencia. Este objeto, perseguido por algunos por sus presuntos poderes divinos, es el Santo Grial. Para la mayoría de la gente, incluyendo la Iglesia el Grial es un objeto de fe, una copa que certifica, en cierto modo, la existencia y milagros de Jesucristo. Pero hay otros, posiblemente los más reticentes en temas religiosos, que lo identifican con la línea de descendencia sanguínea de Jesús.

Para comenzar a tratar el tema nos remontaremos unos 2000 años atrás, en Jerusalén, concretamente a un lugar muy concreto donde doce hombres, y algunos piensan que una mujer, acompañaban al “hijo de Dios” en la última cena. Pronunciando las siguientes palabras: “Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de mi sangre”, alzó una copa ante sus comensales ofreciéndoles a beber, rito que quedaría registrado y se repetiría en su homenaje en las eucaristías hasta nuestros días. Esa copa, símbolo de la entrega de la sangre de Cristo a sus apóstoles es lo que se considera, respaldado por la Iglesia, el Santo Grial. Esta copa que largo tiempo atrás se pensaba fabricada en oro y materiales valiosos, al contrario de lo que la lógica impone en una cena entre gente sin gran poder económico y en aquella época, es uno de lo tesoros mas buscados y codiciados de la humanidad.

Ese fue el comienzo de la historia, pero su leyenda se agrandó, se decía que Jesús, le entregó esta copa a José de Arimatea, con la que más tarde él recogería la sangre de Cristo clavado en la cruz. Una vez resucitado, el Mesías se aparecería ante José y le pediría que llevara el cáliz a Britania. Tras estos acontecimientos se le perdería la pista al Santo Grial durante varios siglos, hasta que cayera en manos de rey Arturo, quien decían que gracias a los poderes divinos que le otorgaba la copa era invencible. Más tarde, ya con menor seguridad de que se tratara del Santo Cáliz, nos encontramos con dos caminos diferentes que acabaron en el mismo punto, uno que un joven monje lo trasladara de gran bretaña a la comunidad valenciana, en el convento de San Juan de la Peña donde fue cuidado y guarnecido de diferentes persecuciones y guerras durante varios siglos. El otro camino defiende que el Grial viajo a roma donde fue utilizado por diversos Papas hasta que las persecuciones romanas obligaron a trasladarlo a Aragón, diferentes zonas de cuevas, hasta que fue regalado al reino de Valencia por sus diversas ayudas a Aragón en diferentes batallas, llegando también al monasterio anteriormente mencionado de San Juan de la Peña. Estando aquí y durante la Segunda Guerra Mundial, el Santo Grial fue buscado por Hitler, al igual que hizo con la lanza Longinus, pero por una equivocación etimológica del lugar donde se encontraba, en vez de buscar en la comunidad valenciana busco en Cataluña, concretamente en Monserrat. Posteriormente el Santo Cáliz viajaría del monasterio a la catedral de Valencia donde está hoy en día, supuestamente.

El Grial que se encuentra en la catedral valenciana es un vaso fabricado el ágata que data entre el siglo II a.C. y el siglo I d.C., y fabricado en un taller artesano árabe, lo que no impide por tanto que se trate del auténtico cáliz. Posee otras dos partes añadidas en siglos posteriores como son unas asas y una base, hechas de oro. No hay pruebas que descarten que esta sea la copa usada por Jesús en la última cena, concretamente la parte que es un vaso de ágata, pero tampoco hay ninguna prueba que lo demuestre a ciencia cierta, por eso la Iglesia lo considera un artículo de fe. Al igual que este en el mundo hay muchas otras copas que dicen ser el verdadero Grial: el Cáliz de Antioquia (Nueva York), la Sacra Catina (Génova), el Vaso de Nanteos (Gales), el Cáliz de Ardag (Irlanda), el Caldero de Gundestrup (Dinamarca), la Copa de Hawstone Park (Roma) y la Copa de Hierro.

Hasta aquí nos ha llevado la parte más legendaria de la historia, la esencia más conocida y difundida del Grial, al menos hasta la publicación del bestseller “El código Da Vinci” (Dan Brown) que a parte de un éxito de ventas hizo al mundo tener otra visión no solo del Santo Cáliz sino de la religión en general. Todo esto nos lleva indirectamente a los Pirineos, a una pequeña aldea al sur de Francia llamada Rennes-le-Château. Aquí un humilde cura de este pequeño, llamado François Bérenger Saunière, repentinamente comenzó a amasar una pequeña fortuna además de empezar a recibir personas importantes e influyentes en su casa. Se dice que Saunière encontró en la pequeña iglesia del pueblo encontró bajo una columna cuatro rollos de papel con unos extraños textos que parecían extraídos de la de biblia pero con letras de más, como si estuviera descifrado. La zona donde de sitúa Rennes-le-Château era una zona estratégica de la orden templaria en tiempos de cruzadas, por eso se cree que dichos textos encontrados por el humilde cura pudieran ser alguna clave sobre el Grial, dada su estrecha relación con los templarios. La repentina fortuna amasada por Saunière se sospecha que puedo ser porque éste fue capaz de descifrar los escritos que encontró y pudo chantajear a la Iglesia con ello. Con el dinero obtenido reformo la iglesia del pueblo y construyó una torre, renombrando ambas en honor a María Magdalena, lo que levantó algunas sospechas.

Tras la muerte de Saunière, no se han podido descifrar los documentos que encontró, pero se han creado múltiples nuevas teorías sobre el Santo Grial, olvidándose de el como un simple cáliz y viéndolo como la línea de sangre de la estirpe de Jesucristo. En algunos escritos en época de Jesús censurados por la biblia ya se hablaba que éste mantenía una estrecha relación con María Magdalena, que levantaba incluso celos entre los mismos apóstoles. Como recogimos al principio, existen creencias de que en la última cena estuvo presente una mujer, María Magdalena, como defiende la obra de Dan Brown que represento Da Vinci en su cuadro, en el que por cierto no represento la copa como que en teoría es el Grial. Con todas estas deducciones, se cree que el gran descubrimiento de Saunière fue que el Santo Grial existió pero no fue un cáliz en el que estuvo la sangre de Cristo, sino su mujer, la que propició la descendencia del “hijo de Dios”. Claro, esto obviamente hubiera obligado a la Iglesia a hacer todo lo posible para que Saunière no desvelase su secreto, porque entonces el cristianismo estaría al borde del derrumbamiento, y de ahí la explicación a su rápida forma de obtener una fortuna.

Por lo tanto como hemos visto, en realidad el Santo Grial sigue siendo un misterio, y por supuesto continuará siéndolo, para algunos un objeto de fe, para otros la pieza que desmoronaría la religión convirtiéndola en el mayor timo de la historia. Y ahora, ¿qué opinión defienden ustedes, fe o razón?.